Un Mundo Integrado comienza Contigo

  • 16 - 07 -2019
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Tanto Venus como la Luna están en posiciones complicadas actualmente, la Luna se enfrenta al Sol y normalmente es un momento luminoso (Luna llena), pero el eclipse la priva de su luz dejándola a oscuras junto a Plutón y Saturno, nada más y nada menos… Por su parte Venus está en el Nodo Norte pero también se opone a Saturno y más adelante a Plutón… Es como si por donde miráramos la vida nos estuviera diciendo “no”. Pero hay que entender correctamente ese NO.

Hablamos de derechos, de respeto, de igualdad y está bien, pero hay que mirar atenta y profundamente a ver si estamos hablando desde el ego o desde el alma como civilización. Somos mujeres al final de un tiempo donde nos han criado en contra de nuestra naturaleza cíclica y esencial, se puede decir que estamos aprendiendo a ser mujeres de nuevo – así como los hombres están descubriendo miradas nuevas sobre su masculinidad –y en el proceso puede que tropecemos unas cuantas veces. Tropezar está bien, aprender del tropiezo está mejor…

Sin irnos muy lejos a asuntos mundiales o movimientos activistas, piensa en tu propia vida: si apoyas esos movimientos es porque sientes que te representan, pero no cedas el poder ni siquiera a las causas feministas, el poder es tuyo en tu día a día y nadie puede empoderarse por ti. De igual forma las primeras que debemos valorar lo que aportamos a nuestras comunidades, empezando por nuestras familias, somos nosotras mismas. 

Entender y valorar nuestra energía femenina es esencial para poder ganar ese respeto e igualdad que anhelamos, así que ese “no” cósmico quizá es una salvaguarda en este momento, es un “así no”, porque a veces intentamos llegar a una meta usando los mismos medios que criticamos o que nos dañan. Entonces no, el fin no justifica los medios, esto es un asunto de INTEGRIDAD en todos los planos. La esencia de la feminidad es el amor y la dulzura, la amabilidad con todos los procesos, la comprensión, la calidez. No confundamos esos dones mágicos con sumisión o falta de carácter, ahí está la clave en este enfoque para llegar al verdadero feminismo que no sería distinto al “humanismo”, una comprensión profunda de la naturaleza humana en sus dos manifestaciones: masculina y femenina. Todo eso es sinónimo de un mundo integrado, de una naturaleza saludable, de un planeta floreciente, y cada una de esas cosas empieza CONTIGO.